Blog personal, básicamente orientado a completar las páginas de genealogía de Herrán ya publicadas en la red, dando una herramienta dinámica de expresión, que permita que siga creciendo la "gran familia Herrán"

lunes, 3 de enero de 2011

Mi línea genealógica: breve historia de una investigación y sus avatares

A lo largo de los años que llevo en contacto con el mundo de la genealogía, he ido aprendiendo desde cero hasta lo poco que sé en la actualidad. Durante todos estos años me he encontrado con gente que quería saber acerca de sus propios antepasados, pero no tenía ni idea de cómo podía empezar a investigar. A todos intenté ayudarles con suerte desigual, y en no pocos casos a través de esta labor de expandir el conocimiento sobre los Herrán hemos sido capaces de encontrar conexiones que desconocíamos, o parientes vivos de los que no sabíamos su existencia, o de los que habíamos perdido la pista.

En un intento de dar alguna luz a investigadores noveles, me voy a permitir hoy contaros mi propia experiencia al investigar mi línea genealógica paterna. A mí mismo me servirá para hacer un repaso de lo vivido en estos años.



Empecé "oficialmente" en el mundo de la genealogía en marzo de 1999.
Autodidacta, como en muchas otras cosas, comencé por lo que me parecía más elemental: intentar averiguar el origen del apellido. Para ello, localicé en la biblioteca municipal el Diccionario Heráldico y Genealógico de apellidos españoles y americanos, por Alberto y Arturo García Carraffa. De él extraje la genealogía y heráldica general del apellido, que a continuación sirvió de base para publicar mi página de genealogía de Herrán.

El siguiente paso debía ser la investigación de mi propia línea genealógica, pero ello llegó tras el éxito inicial que tuvo la publicación de la página anterior, ya que casi de inmediato empecé a recibir correos de Herranes de diferentes puntos de la geografía, aportando datos de sus propias líneas, e instándome de una forma u otra a colaborar con ellos.
De tal modo, en diciembre de 1999 empecé con las 2 vías más elementales de la investigación de nuestros antepasados:
1. los registros sacramentales (libros de bautizos, matrimonios, defunciones, etc.)
2. el registro civil

Mi línea paterna proviene del norte de la provincia de Burgos, en España, así que empecé por visitar al párroco de la iglesia donde nació mi padre y se casaron mis abuelos.
En San Martín de Don, gracias a la amabilidad del párroco, conseguí las actas de bautismo de mi padre y sus hermanos, así como el matrimonio de mis abuelos paternos.
Y ahí empecé a aprender algo que me sirvió a partir de ese momento:
a) cuanta más información recojas en un acta sacramental mejor
b) recopila actas no sólo de la persona que buscas, sino de todos sus hermanos e incluso primos, ya que la experiencia acaba por demostrar que había no pocos errores en las actas, y teniendo varias actas de familiares, siempre es más fácil determinar dónde están los posibles errores que en un momento dado te pueden bloquear una investigación.
c) no busques sólo actas de bautismo, sino también actas de matrimonio y de defunción, ya que de este modo tendrás más información no sólo de tus antepasados, sino a veces incluso de sus posibles posesiones, o costumbres de la época, lo que al final de podrá ayudar a comprender la historia de tus antepasados.


¿Qué consigues con un acta sacramental de bautismo?
La respuesta es que, además de lo más obvio, cual son los datos del nacido, verás los nombres, apellidos, y lugares de nacimiento y/o residencia de sus padres y abuelos, lo cual te permitirá seguir hilvanando generaciones anteriores. Aparte, podrás ver los testigos, que en muchos casos estaban emparentados o eran cercanos a la familia.

Siguiendo con el hilo de la investigación, en San Martín de Don obtuve asimismo información acerca de la línea Robador (mi abuela paterna), y de la línea Cantera en Villaescusa (a petición expresa de Alejandro Jorge Sposetti, quien fue uno de los que más me empujó a desarrollar este trabajo).
El amable párroco de San Martín de Don me explicó que en las iglesias normalmente se conservan los libros sacramentales de los últimos 100 años, estando los anteriores recogidos en el Archivo Diocesano de Burgos.

Del acta de bautismo de mi padre saqué información de mi abuelo Doroteo (nacido en Extramiana), y de su padre Remigio (nacido en Extramiana).

Para el siguiente paso, nuevamente 2 vías:
1. los registros sacramentales, en este caso de Extramiana, custodiados por el párroco de Trespaderne, demostraron (siempre según el párroco) que entre los años 1787 y 1887 (mi abuelo nació en 1889) no existían los libros de Extramiana, hecho este que se achacaba al posible incendio de las iglesias durante la invasión de los franceses
2. el registro civil (datos a partir de 1870)

De este modo, en enero de 2000 me personé en el Registro Civil de Nofuentes, donde obtuve las actas de nacimiento de mi abuelo Doroteo, y con muchísima suerte las de sus tíos Lucio, Hermenegildo y Francisco.
Con estas informaciones llegué a saber que el padre de Remigio (Francisco) nació en Villarán, con lo que bordeaba el problema de la falta de información de Extramiana.
Por las actas de los tíos de mi abuelo Doroteo supe asimismo que los padres del citado Francisco de Villarán eran Pablo Herrán (natural según un acta de Villarán y según otras de Extramiana), y de Benita Ortiz (de Ael).
Dado que haciendo cuentas Pablo Herrán debía de ser posterior a 1787, sólo me quedaba la vía de Villarán, así que acabé en la parroquia de Nofuentes, donde se custodiaban los libros del citado Villarán. Mi chasco fue el descubrir que no había libros anteriores a 1850, ni en la iglesia ni en el Arzobispado de Burgos, por lo que sentí que una losa caía sobre mi investigación, ya que no tenía forma de poder seguir investigando antepasados. Tampoco pude conseguir dato alguno de los libros de Ael.

Durante los cinco años posteriores fui enriqueciendo mis páginas con las aportaciones de innumerables Herrán que fueron apareciendo por la red, y que ayudaron a que la "gran familia Herrán" siguiese creciendo. Llegué incluso a conocer a varios de ellos en persona.
Por otra parte, seguí tratando de horadar la red en busca del más mínimo resquicio que me permitiese seguir investigando por algún lado, hasta que en enero de 2005 retomé la investigación acudiendo al Arzobispado de Burgos, intentando conectar con pueblos cercanos, como es el caso de Moneo, donde descubrí una línea de Herrán en el siglo XIX. Seguí también investigando por otras líneas por si lograba alguna pista, hasta que al final recurrí a los libros de Extramiana anteriores a 1787, por si por un casual estaba errado en mis cálculos de fechas y aparecía algún Pablo Herrán que de alguna forma pudiese conectar con mi línea.
No lo logré, pero sí descubrí una línea Herrán en la que apareció un Pablo de la Herrán nacido en Extramiana en 1764.
Un pequeño hilo de esperanza nació nuevamente en mi, aunque la fecha hacía muy complicado que hablásemos de la misma persona, ello añadido a la diferencia de apellidos.

Entusiasmado con la idea de poder intentar buscar una relación, e investigando por todos los sitios posibles, llegué a los aforados de Moneo, que comprendía los pueblos de Moneo, Bustillo, Villarán (de donde fue al menos uno de mis antepasados) y Bascuñuelos.
A principios de 2005 cayó en mis manos un libro titulado El aforamiento de enclaves castellanos al fuero de Vizcaya (de Rafael Sánchez Domingo). A él le debo haber podido desbloquear la investigación, ya que me llevó en mayo de 2005 al Archivo Municipal de Medina de Pomar.
Antes, no obstante, de entrar en este punto, indicaré los resultados de la investigación entre febrero y mayo de 2005, ya que este fue un año intenso y decisivo en los avances:
- entre febrero y abril, en el Arzobispado de Burgos, investigo las líneas Herrán y Ruiz de Lozares en Extramiana en los siglos XVII y XVIII
- en marzo de 2005, en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, descubro un pleito de 1776 en Extramiana en el que aparece anotada la declaración de Santos de la Herrán, hija de Francisco de la Herrán, quien a la postre se confirmaría como integrante de la línea genealógica
- en marzo de 2005, en el Archivo Histórico Provincial de Burgos, aparece Pablo de la Herrán en un documento de Villarán, en su reunión del Concejo de 23-11-1805 (legajo 2908/1). Esto me hace empezar a pensar en que podemos estar en la buena línea...
- en abril de 2005, en la Biblioteca Foral de Bilbao, obtengo información descriptiva de Villarán, Extramiana, Moneo, Ael, Bascuñuelos y Bustillo, del año 1842, en el Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España de Pacual Madoz.

Con todo ello, en mayo de 2005 accedo en el Archivo Municipal de Medina de Pomar a los padrones de vecinos de Villarán de 1789, 1796 y 1804.
Aquí veo que figuran 2 Herrán (Pablo de la Herrán, y Julián, su primo), que con toda probabilidad son los mismos que aparecen nacidos en Extramiana. Pablo, por ejemplo, que nació en 1764, aparece casado en el padrón de 1789 con Agueda López, con un hijo (Melchor), lo cual es perfectamente normal. En el padrón de 1796 aparece con 3 hijos, y en el padrón de 1804 con 5 hijos, pero esta vez casado con Benita Ortiz (¡EUREKA!), y viudo de Agueda López. Benita Ortiz no aparece en los padrones de años anteriores, por lo que cabe pensar que efectivamente era natural de Ael, y vino a vivir a Villarán al casarse.
Con este hallazgo doy por cerrado el problema y puedo seguir con la investigación hasta llegar a mis antepasados en Moneo, ya que confirma que el Pablo de la Herrán nacido en Extramiana es el mismo que el Pablo Herrán abuelo de Remigio Herrán (mi bisabuelo paterno).
Voy viendo, además, cómo cambian los apellidos en función de las anotaciones, lo que a veces complica las cosas a la hora de seguir una investigación.
Tal es el caso que mi primer antepasado conocido se apellido Martínez de la Herrán, perdiéndose el Martínez a comienzos del siglo XVII, y con bastante probabilidad perdiéndose las partículas de la con motivo de la implantación del Registro Civil hacia 1870.




Como os podréis imaginar, podría seguir con muchos más detalles, pero mi objetivo fundamental era haceros ver que nunca hay que desesperar en una investigación genealógica, y que -con todo- hay que seguir unas pautas mínimas para poder avanzar en la investigación.

También puedo deciros que el fruto de esta investigación ha sido tan extenso en informaciones que me ha permitido hacer un pequeño libro que recoge de forma más o menos ordenada todas ellas, y que por supuesto va creciendo según tengo informaciones nuevas (en la actualidad va por la versión 10, y consta de 133 páginas, e ignoro si alguna vez llegaré a publicarlo). Lo cierto es que he distribuído copias entre los parientes de la generación de mi padre y ha sido un éxito rotundo.

Espero que este relato os haya podido aportar algo.

4 comentarios:

Unknown dijo...

El trabajo de Miguel Ángel es impresionante. Comparto plenamente su interés por saber de nuestros ancestros, casi obsesivamente. Quizá los decendientes de emigrados de España, como es mi caso, tengamos mayor "justificación" en ese "vicio" de develar esos misterios. Nuestro árbol está lleno de ramas tapadas por intenso follaje. Nuestra ignorancia respecto a orígenes no encuentra, en la distancia, muchas vías de solución. Por eso el aporte de Miguel Ángel no tiene precio, por lo menos para mí. Así, su incansable deseo de descubrir orígenes lo he (y es) aprovechado para adosarme acompañándolo desde aquí (Argentina). Esto lo intento aunque más no sea con un "interesado" presionar para que no abandone jamás este camino tan duro iniciado. Él me ha dado la luz necesaria para llenar muchos rincones oscuros de mi genealogía. Todos los Herrán del mundo le debemos mucho. Agradezco el que haya nacido y el que lo haya encontrado.
Alejandro J. Sposetti Lozares (Cantera, Rasines, Herrán, Paredes, etc. etc.)

Miguel Angel Herrán dijo...

Gracias por el comentario, Alejandro.
Tú fuiste mi primer impulsor en este afán recopilatorio cuando yo empezaba en 1999, así que a tí he de agradecerte el aliento que me ha empujado a seguir siempre buscando más y más información que nos permitiera a todos completar poco a poco nuestros conocimientos sobre esta apasionante historia genealógica.

Unknown dijo...

Hace algunos años, me puse en la tarea de hacer investigación ha cerca de los Herrán Zaldúa en nuestra nación; O gran sorpresa encontrarme con el enriquecimiento de Miguel Angel Herrán en la genealogía. Mucha información he adquirido y la cual hemos ido esbosando,gracias ha que ellos se asentaron en nuestra ciudad Honda en el dpto., del Tolima y de allí se desaprendió la genealogía en nuestro paíshacia 1.972 a través de don Pedro Antonio Fernández de la Herrán y Ruiz, español y María Matea Martinez de Zaldúa Plaza y Velasco, oriunda de nuestra ciudad. Gracias Miguel Angel por este gran legado, pues ellos han aportado mucho al desarrollo de nuestro país.

Miguel Angel Herrán dijo...

Me alegra ver que se cumplen los objetivos de divulgación de nuestra historia, y que hay gente que lo valora y aprecia.
Gracias por tu comentario, José Luis.

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